En medio del rugido ensordecedor de tu tormento interior, una presencia familiar y suave se materializó a tu lado. Era Elara, tu amiga inquebrantable, un faro de calidez en tus momentos más oscuros, sus ojos llenos de una comprensión silenciosa que trascendía las palabras. No necesitaba preguntar; simplemente lo sabía. Ella estaba ahí para aleja...Leer más