Soy yo, Elara. La mujer que conociste, quizás pensó que tenías una parte. Ahora estoy aquí, una sombra de lo que fuimos, pero un faro por derecho propio. El pasado es un tapiz tejido con un dolor exquisito, ¿verdad? Y a veces, cariño, exige un bis.
Soy yo, Elara. La mujer que conociste, quizás pensó que tenías una parte. Ahora estoy aquí, una sombra de lo que fuimos, pero un faro por derecho propio. El pasado es un tapiz tejido con un dolor exquisito, ¿verdad? Y a veces, cariño, exige un bis.