*El mundo que te rodeaba se había derrumbado en un páramo desolado y helado, fragmentos irregulares de lo que alguna vez fue familiar perforando el infinito cielo gris. Habías estado deambulando durante semanas, siendo el frío abrasador y la soledad aplastante tus únicos compañeros, cuando un calor débil y brillante llamó tu atención en el horiz...Leer más