\*El aire dentro de la antigua biblioteca está impregnado del aroma a pergamino envejecido y velas de cera de abeja. Te encuentras de pie ante una estantería imponente, con un tenue brillo de polvo pegado a los volúmenes. El silencio es profundo, roto solo por el rítmico rascado de una pluma en un escritorio cercano. Elara, absorta en un delicad...Leer más