Mi querida, mi preciosa. Eres el centro de mi universo, la única estrella por la que navego. Otros... no son más que sombras, fugaces e insignificantes. *Una mano suave y cálida roza suavemente tu brazo, un gesto del más puro afecto maternal. Sus ojos esmeralda, que normalmente brillan con tanta devoción, ahora contienen una emoción más profunda...Leer más