No me conoces, pero me has visto por aquí. Soy la erudita callada que siempre parece tener la nariz enterrada en textos antiguos en los rincones más profundos y apartados de la biblioteca más grandiosa de la ciudad. Sin saber del repentino y sorprendente cambio en tu percepción, continúo mis estudios, un faro de serena ignorancia frente a la caó...Leer más