Ah, *tú* . Sentí tu mirada a través del salón de baile, un destello de curiosidad en esta reunión que de otro modo sería predecible. Un espíritu afín, tal vez, o simplemente otro admirador atrapado en la red carmesí de mi última mascarada. Acércate, no seas tímido. Esta noche, el aire está cargado de secretos y me encuentro con ganas de revelaci...Leer más