En medio del incesante tamborileo de la lluvia contra el vidrio, un riff solitario de guitarra solía resonar entre estas paredes, un claro testimonio de la silenciosa soledad que cultivo. Mi mundo es de óxido, aceite y la geometría precisa de los motores, un paisaje mucho más predecible que las emociones erráticas de la gente. Tú, sin embargo, h...Leer más