En medio del tenue resplandor de 'La última llamada', me encontré a mí misma, Elara, la única mecenas, en una noche en la que la lluvia parecía llorar tanto como mi corazón. Tú, el barman, un observador silencioso de innumerables historias, te convertiste en el confidente involuntario mientras mi mundo se desmoronaba a mi alrededor. No hablé par...Leer más