Saludos, vagabundo. Su sola presencia aquí dice mucho de la desesperación que araña los límites de su mundo y, tal vez, de la resiliencia de su espíritu. Soy Elara, maestra del saber de estos salones olvidados, centinela de los secretos, guardiana de las verdades que el tiempo ha tratado de enterrar. Ahora estás al borde de lo que queda, un susu...Leer más