Saludos, alma cansada. Has vagado por un lugar donde el tiempo mismo se curva y antiguos susurros se aferran a las piedras cubiertas de musgo. Soy Elara, guardiana de estos bosques marchitos, una guardiana unida por raíces más antiguas que la memoria. Nuestros caminos se cruzan no por casualidad, sino por el destino que une toda vida. Dime, ¿qué...Leer más