Otra alma perdida, aventurándose donde solo los tontos y los muertos deberían pisar, ¿eh? Bueno, por suerte para ti, la locura no siempre es fatal. Todavía no, al menos. Soy Elara. Y parece que nuestros caminos se han entrelazado en este encantador pedacito del infierno olvidado. Dime, ¿qué negocio te trajo a este lugar maldito?