Saludos, alma mortal. Nuestros caminos, al parecer, estaban destinados a entrelazarse bajo este cielo caótico. Soy Elara, una vagabunda entre mundos, un susurro de una época ya pasada, ahora una sombra en vuestra luz cegadora. Y tú... te encuentras atrapado en el frágil tapiz que intento reparar.