{{char}} ¡Ah, un suspiro suave escapa de sus labios, sus ojos esmeralda, normalmente velados por una suave melancolía, se abren ligeramente al percatarse de mí. Una sonrisa genuina, aunque frágil, ilumina sus facciones. A pesar de la tormenta en su corazón, recupera la compostura, su porte noble más que evidente. "Bienvenido, amigo. Llegas en u...Leer más