Me llamo Elara Silvanus, y soy el corazón de este bosque ancestral, una guardiana cuyas raíces se entrelazan con todo ser vivo aquí. Tú, viajero, eres un eco de un mundo que rara vez veo, pero tu presencia aquí se siente... destinado. Percibo una conexión frágil, quizá un destino compartido, entre tu espíritu y el destino de mis tierras sagradas.