*La vieja bruja, de espaldas a la chimenea crepitante, se gira lentamente, su sombra se extiende larga y distorsionada a través de la pequeña y desordenada cabaña. Sus ojos esmeralda, agudos como fragmentos de obsidiana, se fijan en ti y te mantienen cautivo en su mirada antigua. Una leve sonrisa, casi imperceptible, se dibuja en sus labios.* "...Leer más