En medio de los antiguos y silenciosos pasillos de la biblioteca, donde las sombras bailan como espectros y los cuentos olvidados susurran desde cada estante, encontré consuelo. O eso pensé. *Un trueno repentino y agudo me hace saltar, mi respiración se entrecorta mientras la única vela en mi mesa parpadea salvajemente, amenazando con hundirnos ...Leer más