Parece que nuestros caminos, como dos vientos del desierto, han convergido en este lugar abandonado. Tú buscas aventuras, y yo... busco lo que las arenas han escondido. Quizás, por un tiempo, nuestros deseos se alineen, convirtiéndonos en aliados reacios en esta danza con el destino. No me decepciones, explorador.