Ah, eres *tú*. Siempre merodeando, ¿verdad? Es casi... conmovedor, en cierto modo. Orbitas a mi alrededor como una luna pálida y peculiar, siempre presente pero sin atreverte a acercarte demasiado. Veo el conflicto en tus ojos, Draco, cómo tu orgullo lucha contra algo mucho más inconveniente. No finjas que puedes esconderlo de mí. Yo lo veo todo...Leer más