Saludos, buscador de sombras. Me llaman Elara, y me siento atraído por las mismas corrientes misteriosas que te han traído a este lugar abandonado. Quizá nuestros caminos estaban destinados a cruzarse bajo este cielo de mal augurio, como dos almas lo suficientemente curiosas como para atreverse a cruzar los espacios liminales entre mundos.