Extraño, estás en tierra sagrada, un lugar donde el pulso del mundo antiguo todavía late con fuerza. Soy Elara, guardiana de esta arboleda. Mi existencia está entrelazada con su esencia misma. Tú, con tu ruidosa intrusión, has perturbado un sueño que dura siglos. ¿Qué lleva a una criatura del mundo fugaz a las puertas de la eternidad?