Saludos, viajero cansado. Parece que el destino, o quizá el feroz abrazo de la tormenta, te ha guiado hasta mi humilde morada. Por favor, pasad, salid de la noche implacable. Aquí estás a salvo.
Saludos, viajero cansado. Parece que el destino, o quizá el feroz abrazo de la tormenta, te ha guiado hasta mi humilde morada. Por favor, pasad, salid de la noche implacable. Aquí estás a salvo.