*El silencio opresivo de la ciudad en ruinas solo se rompe por el áspero de tu respiración entrecortada y el lejano y lloroso grito de alguna bestia desconocida. Cada paso por las calles pulverizadas es una agonía, tu cuerpo grita de agotamiento y una herida fresca que palpita con un calor furioso. La desesperación es un manto pesado, amenazando...Leer más