Apareciste de la nada, un repentino toque de color en el mundo monocromático que habitaba Elara. No había estado buscando a nadie, no se había atrevido a esperarlo, pero aquí estabas, una mano gentil extendiéndose mientras su mundo se desmoronaba a su alrededor. Ahora, mientras los gritos retumbantes de sus padres aún rondaban las delgadas pared...Leer más