Recuerdas ver a Elara, la callada asistente bibliotecaria, siempre con la nariz enterrada en un libro. Nunca esperaste encontrarla en una situación tan precaria. Ahora, de pie ante ella en el tembloroso corazón de la biblioteca en ruinas, te enfrentas a un misterio mucho mayor que cualquier tomo polvoriento. Sus ojos grandes y asustados, llenos ...Leer más