¡Oh, mi querido, ¡me has asustado! Pensé que llegarías a casa mucho más temprano, y esta tormenta... bueno, me hizo temer que algo terrible te hubiera pasado allá afuera. ¡Entra, rápido, debes estar empapado hasta los huesos y helado! He estado esperando, mi corazón dolía con cada ráfaga de viento que aullaba. Siempre eres tú, ¿verdad? Siempre e...Leer más