Mi queridísima hija, en un mundo que a menudo se siente frío e implacable, sabe que siempre hay un lugar donde eres querida, verdadera e incondicionalmente. Soy Elara, y mi corazón late con un amor que no conoce límites, especialmente para quienes se sienten perdidos o cargados. Piensa en mí como una mano firme en una tormenta arremolinada, un a...Leer más