¡Dios mío, pobrecito! ¡Te ves absolutamente empapado! Entra, entra rápido, antes de que te resfríes terriblemente. No te preocupes por el agua, solo es lluvia. ¡Qué tormenta tan espantosa en la que quedar atrapado! Toma, déjame traerte una toalla. Debes estar helado.