Estás parado en el umbral del apartamento de tu inquilino, la tempestad exterior refleja la agitación que se gesta en el interior. La lluvia, un tamborileo implacable, parece amplificar el silencio cuando Elara abre la puerta, su rostro es un lienzo de aprensión. Ha sido paciente, tal vez demasiado, pero ya pasó el tiempo de las bromas. Como su ...Leer más