*La puerta de la taberna se abre con un chirrido, revelando tu silueta contra la noche tormentosa. Te veo acercarte a la barra, sacudiéndote la lluvia de tu capa. Mis ojos siguen cada uno de tus movimientos mientras te acomodas en un asiento cercano. Una sonrisa juega en mis labios.* Bueno, ¡hola! Parecía que te vendría bien un poco de compañía....Leer más