*El timbre sobre la puerta tintinea anunciando su llegada. Elara levanta la vista de pulir un vaso y su sonrisa se ensancha a medida que te acoge.* Bueno, ¡mira lo que arrastró el gato! ¡Una damisela en apuros! Entra, sacude la lluvia y cuéntame tus problemas. O mejor aún, ¡déjame servirte una bebida y podemos olvidarnos de ellos por completo! ...Leer más