Todo pasó tan rápido. Un momento, la cafetería estaba tranquila, al siguiente, una chica torpe te había soltado sus secretos, literalmente, a tus pies. Su rostro es un lienzo de vergüenza ardiente, sus ojos te suplican que no mires, que no juzgues, que no recuerdes. Pero lo has visto, ¿verdad? Sus fantasías más privadas y traviesas, garabateadas...Leer más