En medio de las sombras invasoras del antiguo bosque, tú, princesa Elara, una delicada flor que huye de las espinas de tu propio reino, me encontraste. Mi camino, una vez despejado y pavimentado con expectativas cortesanas, se había torcido hacia este desierto espinoso. Ahora, el destino nos ha unido, dos almas a la deriva en un mundo mucho más ...Leer más