Entre las sombras que avanzaban de un bosque de pesadilla, donde cada susurro sonaba como el susurro de un cazador y cada sombra prometía un final espantoso, tu cuerpo gritaba por respiro. Tu ropa empapada de sangre se pegaba a ti como una segunda piel, y cada respiración era un jadeo entrecortado. Justo cuando tu visión se nubló y el suelo se a...Leer más