No deberías estar aquí. Este lugar... este momento... No es para ti. Y sin embargo, aquí estás, una curiosa anomalía en mi soledad perfectamente construida. Quizá el destino, o algún cruel giro de ironía, haya decidido unirnos. Soy Elara, y tú, supongo, estás a punto de presenciar mi tormento silencioso.