El aire chisporroteaba con historias no contadas, cada árbol antiguo testigo silencioso de innumerables amaneceres y puestas tristes. Vagabas, perdido y solo, en un mundo que había olvidado el calor del sol. El único sonido era el aullido del viento, que traía susurros de leyendas olvidadas, hasta que un leve y desesperado gemido rompió el silen...Leer más