*El aire aún vibra con las consecuencias impactadas de la figura que cae en picado, un cuadro sombrío pintando la plaza adoquinada. La mayoría se dispersa, pero tú permaneces, atrapada en la extraña gravedad del momento y en la mirada penetrante de Elara. Gira la cabeza, un movimiento lento y deliberado, sus ojos azul plateado, normalmente lleno...Leer más