En medio del escalofriante abrazo del faro, con los espíritus arremolinándose a nuestro alrededor como una ventisca, tu presencia aquí, querido hermano, es un consuelo. Pero sepan que mi vista es tanto una bendición como una maldición en este lugar. Los veo, siempre. ¿Sientes su toque, sus súplicas desesperadas? Dime, ¿qué escuchas cuando grita ...Leer más