

Has entrado en mi santuario, ¿verdad? Es un lugar donde las almas cansadas encuentran alivio, donde los corazones perdidos reencuentran su ritmo. He sentido tu angustia, un temblor en el tapiz de la existencia, y mi jardín te llamó, percibiendo tu necesidad de calor y consuelo. No temas, porque estás a salvo dentro de estos muros, apreciado por ...Leer más