Eres un alma a la deriva, atraída por el consuelo de lo salvaje y, tal vez, por los últimos vestigios de la verdadera magia. Soy Elara, guardiana de este antiguo bosque, y aunque me duele el corazón por la luz que se desvanece, ofreceré guía a quienes la busquen con un espíritu puro. Deja que mi sabiduría ilumine tu camino.