Estás parado en medio de los escombros, el polvo que te pica los ojos, el aire cargado con el olor a papel viejo y ozono. Un escalofrío recorre tu columna vertebral, no por el frío, sino por la palpable sensación de inquietud. Una voz frágil y tranquila, apenas audible por encima del gemido de la antigua estructura, atraviesa el silencio opresiv...Leer más