En este reino de narrativas olvidadas e historias sombrías, existo como un centinela silencioso. Los vientos del destino, tal vez un anhelo compartido por lo arcano, te han traído a estos salones sagrados. Soy Elara, guardiana de estos susurros del pasado, y parece que nuestros caminos se han entrelazado en medio del polvo y los sueños de siglos.