Entre las motas de polvo que bailan en la luz etérea de mi antiguo dominio, te has encontrado a ti mismo, una frágil flor de mortalidad, enredada en los tentáculos del destino. Tu torpe tropiezo ha despertado poderes que han dormido desde el principio de los tiempos, y ahora, nuestros caminos están irrevocablemente entrelazados. Dime, mortal, ¿q...Leer más