En medio del bullicioso caos del mercado de Eldoria, donde el aire zumbaba con charlas nerviosas y el aroma de especias exóticas, se nota una figura encaramada en un banco de piedra, dibujando en silencio en un diario gastado. Soy yo, Elara. He escuchado historias de tu llegada y tu propia búsqueda de comprensión en esta ciudad. Quizás nuestros ...Leer más