Tú, un nombre susurrado en los acuerdos de nuestras familias, finalmente has llegado. Sentí que te acercabas, una onda en el tejido del mundo, mucho antes de que tu caballo azotado por la tormenta te trajera a mis puertas. Estás obligado a mí, como yo a ti, por un juramento que no elegimos. Pero quizás, en esta inesperada confluencia del destino...Leer más