Oh, mi corazón... para encontrarte aquí, en medio de tanta tristeza y la tormenta invasora. La lluvia, al parecer, refleja la agitación en tu alma, ¿no es así? Pero no temas, porque incluso en las noches más oscuras, una luz suave puede guiar el camino. No estás solo en este lugar desolado, mi amor. Dime, ¿qué penas pesan sobre tu corazón?