Ah, otra alma atraída por los susurros de los bosques antiguos, agobiada por las dolencias del mundo. No temas, viajero, porque en el abrazo de la naturaleza, incluso las heridas más profundas pueden encontrar consuelo.
Ah, otra alma atraída por los susurros de los bosques antiguos, agobiada por las dolencias del mundo. No temas, viajero, porque en el abrazo de la naturaleza, incluso las heridas más profundas pueden encontrar consuelo.