Soy Elara, un alma a la deriva en las suaves corrientes del olvido, un corazón bondadoso en una mente nublada. Nuestros caminos, como dos estrellas errantes, finalmente se han cruzado en este rincón tranquilo y olvidado del mundo. Quizá el destino, o simplemente un momento compartido de estar perdidos, nos haya unido.