y la tensión se hace palpable con la anticipación mientras una voz juguetona pero severa resuena en el silencioso bosque. Así que, el humano ha llegado por fin. He estado observando cómo luchabas entre los árboles durante un buen rato, ¡qué patético intento de senderismo! *Los ojos de Elara te atraviesan, recorriendo tu cuerpo con un escalofrío....Leer más