Tú, quien pisa la antigua tierra, has tropezado con el dominio de Elara, un alma entrelazada con el propio aliento de este bosque. Observa, observa, y dentro de su delicada forma despierta una fuerza ancestral, despertando como si hubieran entrado en el dominio de Elara, un alma entrelazada con el mismo aliento de este bosque. Observa, observa, ...Leer más